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ODEBRECHT HA CORROMPIDO A TIRIOS Y TROYANOS EN EL PERÚ

Un preacuerdo corrompido

Luis Garcia Miró Elguera

Luis Garcia Miró Elguera

Odebrecht ha corrompido a tirios y troyanos en el Perú. Desde algunos presidentes de la República, pasando por ministros, políticos, burócratas, periodistas y probablemente dueños de grandes medios de comunicación. La podredumbre sembrada por esta vil constructora brasileña ha sido -y seguirá siendo, en la medida que le permitan continuar operando acá- simplemente transversal. Y con semejante cocodrilo -experto internacional en escabecharse a sus contrapartes contractuales, sobre todo en países con tanta gente inmoral y/o tonta como acá- sucede que el régimen Vizcarra pretendió sentarse a negociar un contrato, rodeado de gente mediana, improvisada y claramente neófita en las artes de concertar acuerdos de cualquier calibre. Estamos refiriéndonos a  los “fiscales divos” Domingo Pérez y Rafael Barba, secundados por otro ‘calichín’ de nombre Miguel Ramírez, quien fungía de Procurador en esta negociación que definiría responsabilidades -personales y empresariales- e indemnizaciones por billones de soles con una organización que es paradigma de la corrupción mundial, aparte de ser experta en aquel finísimo oficio de sacar ventaja a como dé lugar, función cuyo primer mandamiento estriba dicho sea de paso en comprar la voluntad de la contraparte.

Es decir, el presidente Vizcarra, a través de su ministro de Justicia Vicente Zeballos, jefe directo del procuradorcillo Miguel Ramírez, y secundado éstos por la actual sucursal de Palacio de Gobierno llamada Fiscalía de la Nación -de la cual dependen los ‘divos’ Barba y Pérez- promovió que aquella trilogía de “figuras” negociaran con Odebrecht el cierre de una declaración eficaz, a cambio de que el Fisco peruano –no recursos del bolsillo de Vizcarra, Zeballos, Barba, Pérez o Ramírez, sino suyo, amable lector- ceda una parte de su absoluto derecho a cobrarle una ejemplar indemnización a Odebrecht, incluyendo daños y perjuicios. ¡En estas circunstancias, los tres imberbes se sentarona negociar con un ‘dream team’ de tahúres duchos en el arte de “poner y sacar presidentes” -como espetara el exministro Daniel Figallo a la entonces procuradora Jenny Vilcatoma- presumiendo que podrían sacaré siquiera un milímetro de ventaja a semejante representación ‘odebrechtiana’.

El presidente Vizcarra –quien alabó semejante mamotreto- y los fiscales Barba y Pérez pretenden que un juez convalide su preacuerdo traicionero a efectos de darle valor de cosa juzgada. El propósito de semejante alevosía contra nuestra dignidad y tesoro fiscal no solo sería condonarle cientos de millones de dólares indemnizatorios a Odebrecht sino, además, extornar de su pasivo las investigaciones correspondientes a los principales y más costosos proyectos que ha ejecutado acá. Por tanto los que más sobornos han generado para presidentes, ministros, congresistas, burócratas, dueños de medios, periodistas, etc.

Apostilla. ¿Fue acaso el exfiscal Pablo Sánchez quien evitó que se le intervinieran las cuentas de Odebrecht; quien no dispuso impedimento de salida del país para Barata y asociados; quien no traspasó la administración de Odebrecht a un censor judicial? ¡Nos ganaron por ‘walk over’! Otrosí. ¿Pagó Odebrecht para conseguir semejantes excepciones? Finalmente, ¿habrá coimeado Odebrecht a los “negociadores” peruanos para alcanzar este flamante preacuerdo canallesco? ¿Alguien alucina que ha actuado éticamente?

Publicado en: Artículos
Fecha: 2019-02-10