Inicio Derechos Humanos DEFENDER LA DIGNIDAD HUMANA NO ES HACER POLÍTICA PARTIDARIA

DEFENDER LA DIGNIDAD HUMANA NO ES HACER POLÍTICA PARTIDARIA

3

EL ERROR DE CREYENTES Y NO CREYENTES ES CREER QUE RESPECTO A TEMAS DE DERECHOS HUMANOS NADIE PUEDE OPINAR, PERO GRACIAS A DIOS EL PAPA LEÓN LO ACLARÓ CONTUNDENTEMENTE CUANDO REGRESABA DE FRANCIA A ROMA.

𝘿𝙄𝙁𝙐𝙎𝙄𝙊́𝙉: «𝙊𝙉𝙂 𝘾𝙖𝙩𝙤́𝙡𝙞𝙘𝙖 ‘𝙎𝙞𝙣 𝘾𝙤𝙢𝙥𝙤𝙣𝙚𝙣𝙙𝙖'»

Al Papa, en vuelo, le preguntaron sobre su «intervencionismo» en el tema de la eutanasia y si no cree que ha sobrepasado el límite de la separación entre religión y política. La respuesta de León XIV:

«Según la concepción que la Iglesia tiene de la separación entre Iglesia y política —o entre Iglesia y Estado— yo no he sobrepasado ese límite. Le sugeriría que lea o relea *Magnífica humanitas*: en la primera parte, en los primeros capítulos dedicados a la Doctrina Social de la Iglesia, explico que cuando la Iglesia habla de la defensa de la vida o de cuestiones de Doctrina Social, no está haciendo política, sino aplicando el Evangelio a la vida de las personas. Y estas personas pueden ser políticos —de izquierda o de derecha, según los casos— que sostienen que la religión debe permanecer confinada a la esfera privada. Y pueden ser políticos, si queremos de izquierda o de derecha, que sostienen que la religión debe permanecer exclusivamente en la esfera privada: cada uno haga lo que quiera por su cuenta, pero el Estado debe permanecer separado. El hecho es que, cuando fui a Francia, lo hice principalmente para predicar el Evangelio, para anunciar la Buena Nueva, para reafirmar lo que Jesús Cristo mismo dice: ‘Yo soy el camino, la verdad y la vida’. Y por lo tanto, para proclamar la verdad que Jesús nos ofrece. La defensa de la vida es un principio que, como todos saben, la Iglesia enseña y en el que cree profundamente. Por un lado, obviamente, soy consciente de que en Francia se ha aprobado recientemente una ley en la materia y de que también en otros países europeos, así como en el resto del mundo, está en curso un amplio debate sobre las cuestiones relacionadas con el final de la vida. Sin embargo, encontrarse en un lugar como Lourdes, donde las personas buscan algo mucho más profundo y comprenden que su vida, incluso en medio de la enfermedad, la discapacidad o sufrimientos de todo tipo, tiene un sentido, es significativo. La Iglesia, en nombre de Jesús, quiere estar cerca de estas personas y reafirmar los valores que la vida misma, a mi parecer, encierra para todos nosotros. Por lo tanto, diría que, si esto es hacer política, lo he hecho; pero no pretendía meterme en la política francesa. Simplemente quería enseñar aquello en lo que la Iglesia cree realmente».