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ASESINATO DESMEDIDO: CUANDO LA DIGNIDAD DE LA PERSONA ESTÁ EN SEGUNDO PLANO SE ASESINA SIN MIRAMIENTOS.

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𝘿𝙄𝙁𝙐𝙎𝙄𝙊́𝙉: «𝙊𝙉𝙂 𝘾𝙖𝙩𝙤́𝙡𝙞𝙘𝙖 ‘𝙎𝙞𝙣 𝘾𝙤𝙢𝙥𝙤𝙣𝙚𝙣𝙙𝙖'»

No existe motivo alguno para buscar matarse, ni siquiera el peor de los sufrimientos. Como ya lo hemos mencionado anteriormente, las personas van caminando tristes y sin vida, pues no buscan la fuente de la Vida, que es Dios. Solo la Gracia de Dios ayuda al hombre a combatir esos estados de oscuridad perenne que calan en el alma, en el corazón, pues solo Él conoce los pensamientos y examina las intenciones más profundas del ser humano, ya que ve más allá de las apariencias externa: calma las aguas mansas, las tormentas, que aprietan y desesperan y hacen creer que no hay solución

Los instrumentos que se vale Dios para ayudar al hombre son los sacramentos y la oración; la Eucaristía, la confesión, así como la unción de los enfermos.

¿Por qué no darle la oportunidad a estas personas necesitadas en el alma de Dios? ¿Por qué cerrarles las puertas a la ayuda divina?

LA NOTA.

Dos hermanas canadienses han denunciado que solo se les concedió un aviso de 48 horas antes de que acabaran con la vida de su madre mediante la eutanasia, a pesar de que, según aseguran, su madre no padecía ninguna enfermedad terminal.

Donna Duncan comunicó a sus hijas en octubre de 2021 que había sido declarada apta para que se pusiera fin a su vida dentro del régimen canadiense de suicidio asistido y eutanasia, conocido por las siglas MAiD, y que la eutanasia estaba programada para dos días después. Así lo han relatado sus hijas en declaraciones recogidas por el diario británico Daily Mail.

Donna habría sido declarada apta para la eutanasia con el argumento de que su muerte era «razonablemente previsible».

Sin embargo, sus hijas, Alicia y Christie, sostienen que su madre no era una enferma terminal, sino que atravesaba una grave crisis de salud mental, desencadenada por un accidente de tráfico y agravada por el aislamiento que sufrió durante el confinamiento por la covid-19.

Menos de un mes antes de su muerte, los médicos le hicieron una evaluación psiquiátrica y le diagnosticaron un trastorno psicosomático: concluyeron que sus síntomas físicos eran consecuencia de un sufrimiento mental o emocional.

Del psiquiátrico a la inyección letal el mismo día

Pocos días antes de que acabaran con su vida, Alicia y Christie descubrieron que su madre había intentado suicidarse.

Donna volvió a ser ingresada en la planta de psiquiatría y, apenas dos días después, recibió el alta sin que sus hijas llegaran a saberlo. Ese mismo día, después de salir del hospital, murió por inyección letal.

Testimonio ante el Parlamento británico

Tras la muerte de su madre, Alicia presentó un testimonio por escrito ante el Parlamento de Westminster antes de la votación, en junio de 2025, del proyecto de ley de suicidio asistido de Kim Leadbeater.

«Los defensores de la eutanasia la presentan como algo compasivo, pero la experiencia de Canadá demuestra cómo un lenguaje ambiguo, una supervisión inadecuada y unas salvaguardas insuficientes pueden provocar fallos sistémicos», afirmaba en aquel escrito.

Alicia sostiene que las personas con discapacidad son las que corren mayor peligro ante el suicidio asistido y la eutanasia. «Ya sabemos que, cuando las personas con discapacidad van al hospital, parten en desventaja para recibir atención», explicó. «Hay muchísima presión en la sociedad. Ya no se trata a las personas con dignidad. Es casi como una escala cualitativa que hemos creado, en la que, si no puedes contribuir económicamente a la sociedad, tienes por naturaleza menos dignidad que alguien que sí lo hace».

«Si las salvaguardas no son estrictas, habrá muertes de personas que no debían morir, que solo necesitaban ayuda para vivir. Necesitaban ayuda para vivir, no ayuda para morir», añadió Alicia.

Por qué nunca debe legalizarse

La portavoz de Right to Life UK, Catherine Robinson, agradeció a las hermanas su valentía: «Estamos agradecidos a Alicia y Christie Duncan por compartir la historia de su madre».

«El régimen de suicidio asistido y eutanasia de Canadá es una tragedia, y es un ejemplo de precisamente por qué el suicidio asistido nunca debería legalizarse. Hay innumerables ejemplos de escándalos y polémicas en los que se ha puesto fin a la vida de personas, a veces incluso contra su propia voluntad», afirmó.

«Es precisamente por razones como esta por lo que los diputados votaron de forma rotunda, a principios de este mes, rechazar el suicidio asistido para Inglaterra y Gales. Hicieron bien», concluyó.