Iber Maraví también debe ser procesado en la Comisión de Ética.
Senador desafió a la Policía haciendo uso de su medalla de parlamentario y pasó por encima de agentes; como lo hace también en Barbadillo
𝘿𝙄𝙁𝙐𝙎𝙄𝙊́𝙉: «𝙁𝙪𝙚𝙧𝙖 𝙡𝙤𝙨 𝘾𝙤𝙧𝙧𝙪𝙥𝙩𝙤𝙨»
El orden constitucional, la ley y los protocolos penitenciarios no permite abusos a los parlamentarios para ingresar como dicen los de juntos por el Perú, cuando se le venga en gana porque hay ciertos límites mínimos de seguridad dictados por la autoridad penitenciaria y que deben ser respetadas.
Los penales manejan protocolos rígidos y horarios específicos de visita para mantener el control y evitar situaciones de riesgo.
Las visitas a las 2 de la mañana o 3 am altera controles de seguridad. En todo caso el congresista debe anunciar un día antes de su vista ¿Qué es lo que va a fiscalizar en Barbadillo? …
Lo contrario es permitir abusos y mentiras porque en el fondo son mensajeros de correo entre Pedro Castillo y sus contactos externos.
LA NOTA
CONGRESISTA IBER MARAVÍ NO DEBE QUEDAR IMPUNE.
Oscar Quispe
Así como en la Cámara Baja, el primer caso que se tendrá que procesar es el de su colega de partido, el agresor de mujeres Julián Pérez Mallqui; en la Cámara Alta, el primer caso a denunciar debe ser el abuso de autoridad cometido por el senador de izquierda Iber Maraví Olarte contra un grupo de suboficiales que resguardaban — en 28 de julio pasado— la plaza San Martín.
En las imágenes captadas, se observa a Maraví aproximarse al cordón policial instalado en los accesos de la plaza, mientras exhibe la medalla que lo acredita como senador. En medio del intercambio con los agentes, el legislador repite en varias oportunidades: “Soy senador”, y procede a romper el cordón de los pocos suboficiales presentes. Ese espacio permanecía restringido para evitar concentraciones públicas durante la jornada de transferencia de mando presidencial.
Este episodio no es aislado. Maraví ha mantenido una conducta de desacato a la autoridad, enfrentamiento con la PNP y ataques a las instituciones que sostienen el Estado de derecho. Hoy, desde su investidura parlamentaria, utiliza las prerrogativas de su cargo para colocarse por encima de la ley y desafiar a quienes tienen la obligación de hacerla cumplir.









