Lamentablemente es penoso que haya olvidado lo que tanto criticaba y censuraba a los demás y aprendió y copió los actos delictivos que hacían los que tienen generalmente empresas de fachadas y le dan visos de legalidad mediante operaciones ficticias.
El dinero entra y sale pero fluye en la sombra incurriendo a lo que se llamaba antes enriquecimiento ilícito, ahora se le denomina»Lavado de activos:
Lo peor es que usan nombres de sus trabajadores, de sus parientes de sus amigos y hasta lo obligan a firma acuerdos tomados por la empresa aprovechando la ignorancia de los ingenuos firmantes de las consecuencias. Sin embargo en el caso de Hildebrant se hicieron operaciones de flujos de documentos tributarios que perjudica a sus propio trabajador y a su esposa misma porque ella legalmente, responde como Gerente de la empresa quiera o no quuiera.
Ahora, generalmente quienes simulan este manejo contable lo hacen los abogados y contadores que diseñan la forma de trabajo y convencen al directivo de la empresa, para llenarse los bolsillos en paralelo a libros contables y declaraciones oficiales que deben hacerse a la Sunat .
Lo cierto es que Hildebrant si sabía de esta modalidad de engaño y tendrá que asumir las consecuencias. ¿Dónde quedó su moral, su ética y responsabilidad ?









