Una (la ideología de género = «la idolatría de la libertad occidental») a través de la disolución de la diferencia sexual, el matrimonio, la maternidad y la paternidad.
La otra (el ISIS = «fundamentalismo islámico») mediante la violencia, la opresión y la destrucción física.
Sarah ha desarrollado este pensamiento en profundidad: ve en la ideología de género una forma de “colonialismo ideológico” que destruye la antropología cristiana (el ser humano creado varón y mujer), y en el islamismo radical una amenaza violenta contra la misma familia y la libertad religiosa.
El cardenal afirmó que la Iglesia se encuentra actualmente atrapada entre las demandas libertarias occidentales y las masacres islámicas. Ambas corrientes surgen de la radicalización y representan, según sus palabras, los dos mayores desafíos para la familia contemporánea.
Así mismo, toma a ambas como de origen demoníaco y como las dos radicalizaciones más graves del momento actual.









