LA ÉLITE DEL NUEVO ORDEN MUNDIAL MUEVE SUS PERVERSOS HILOS EN LA ONU
LA NOTA:
El mundo del revés. Irán es seleccionado para un comité clave de la ONU que define políticas sobre derechos humanos, desarme y terrorismo
Un reciente nombramiento de la Organización de las Naciones Unidas generó fuertes cuestionamientos a nivel internacional luego de que la República Islámica de Irán fuera incorporada a un órgano encargado de abordar políticas vinculadas a derechos humanos, derechos de las mujeres, desarme y prevención del terrorismo.
Según trascendió, Irán fue elegido como miembro del Comité del Programa y la Coordinación (CPC), un organismo dependiente del Consejo Económico y Social de las Naciones Unidas, que tiene entre sus funciones revisar y orientar la planificación de programas dentro del sistema de la ONU. Este comité influye directamente en la definición de prioridades en áreas sensibles de la agenda internacional.
La designación fue aprobada con el respaldo de varios países miembros del ECOSOC, entre ellos naciones europeas y occidentales, lo que intensificó las críticas de organizaciones internacionales y analistas que consideran contradictorio otorgar este tipo de responsabilidades a Teherán.
Uno de los cuestionamientos más resonantes provino de UN Watch, una organización no gubernamental con sede en Ginebra que sigue de cerca el desempeño de los Estados dentro del sistema multilateral. Desde allí calificaron la decisión como una “vergüenza”, argumentando que el historial iraní en materia de derechos humanos entra en conflicto con las funciones del comité.
Diversos informes de organismos internacionales han señalado reiteradamente a Irán por restricciones a libertades civiles, persecución a opositores y limitaciones a los derechos de las mujeres. En los últimos años, estas críticas se intensificaron tras protestas internas y la respuesta de las autoridades iraníes.
En este contexto, la inclusión de Irán en un espacio con influencia sobre políticas globales reaviva el debate sobre los criterios de selección dentro de la ONU y el peso de las dinámicas geopolíticas en sus decisiones. Mientras algunos Estados defienden el principio de representación equitativa entre regiones, otros advierten que este tipo de nombramientos puede afectar la credibilidad del organismo.
El episodio vuelve a poner en el centro de la discusión el funcionamiento interno de la ONU y la tensión entre diplomacia multilateral y estándares internacionales en derechos humanos.









