A vísperas del momento crucial para el país, toca al electorado pensante elegir al presidente del Perú para el 2026.
Una de las consideraciones a tener en cuenta, es que nadie puede influenciar en los votos, menos manipulado por encuestas mercantilizadas y mentirosas que son parte del sistema corrupto existente en el país.
Todos los candidatos tienen defectos y errores en sus campañas, pero no todos tienen la buena intención y la buena fe de servir con sinceridad, honestidad, capacidad y madurez.
Desde ese sentido, hay que descartar a muchos candidatos que carecen de esas virtudes y son puestos al servicio de poderes ideológicos sólo por beneficios económicos y control del poder en todo el aparato del estado y de las instituciones al margen de la Constitución.
Descartados, en estricta libertad de conciencia, nos quedan sólo dos «Porky» y «Keiko» para la segunda vuelta. Ambos también tienen defectos, pero sus intenciones de servicio político, dada las circunstancias de la región en América donde el enemigo de combate es la «tienda roja» que van cayendo como dominó, resulta clave para el Perú tumbar y vencer también a la izquierda ideológica marxista, socialistas y a los progres y caviares. Trump, Bukele y en América los presidenciables, van obteniendo victorias, lo hacen con sus defectos, pero sus propósitos son los que mandan. El electorado lo sabe y por eso los elige.
LOS DEFECTOS DE «PORKY» Y DE «KEIKO» NO LOS DESCALIFICA PARA LA SEGUNDA VUELTA ¿POR QUÉ?
«Porky» tiene el defecto de la imprudencia y de falta de tacto político para combatirlos, quizás, porque su formación cristiana está basada más en la religiosidad que en la espiritualidad y eso hace que su indignación contra los violentistas, terroristas, delincuentes sea explosiva muchas veces, pero ello no lo descalifica para luchar contra el mal y la corrupción en el país. Su intención y buena fe, es servir, hacer y potencializar a todos los que actúan defendiendo la democracia.
«Keiko» ha ganado experiencia, ha madurado, aunque tiene que, en conciencia, pensar más en el país que en sus intereses grupales partidarios. Ella tiene a su favor también el de exhibir firmemente el combate total contra la izquierda ideologizada y está dispuesta hasta de desprenderse de sus pretensiones presidenciales por unir a la derecha, que ha de cumplirse para la segunda vuelta.
VENTAJAS
Algo de relevancia ostentan ambos candidatos, no tienen vicepresidentes ni comunistas ni ideologizados como si lo tienen los que están por los terceros lugares.
NO HAY MÁS CANDIDATOS PARA LA SEGUNDA VUELTA









