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¿TRUMP QUIERE DARLE LA MANO A DIOS Y AL DIABLO?: PROVIDAS DECEPCIONADOS POR SU FALTA DE FIRMEZA EN LA DEFENSA DE LA VIDA

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El gobernador de Florida, Ron de Santis, le responde: “No sé cómo puedes siquiera afirmar que de alguna manera eres provida si estás criticando a los estados por promulgar protecciones para los bebés que tienen latidos”.


Redacción Hispanidad – hispanidad.com


En junio de 2022, la Corte Suprema de EEUU derogaba la sentencia ‘Roe vs Wade’, que hace 50 años -en 1973- aprobó el aborto en todo el país y que ha costado la vida aproximadamente a unos 60 millones de niños en el vientre materno. 

Desde el fallo del Tribunal Supremo que derogaba la sentencia Roe vs Wade, cada estado de EEUU puede legislar con libertad sobre el aborto y pueden prohibirlo o restringirlo si lo desean. 

Desde entonces, algunos estados de EEUU han aprobado leyes que prohíben el aborto cuando se detecta el latido del corazón del niño, que suele ser en torno a la sexta semana de embarazo. Esos estados, son, por ejemplo, Texas, Georgia, Oklahoma o Idaho. 

Uno de los últimos en unírseles fue Florida, cuyo gobernador, el republicano Ron DeSantis, firmó también su Ley de Protección de los Latidos del Corazón. 

En enero de este año 2023, la organización provida Texas Right to Life calculó que hasta 50.000 bebés no nacidos se habrían salvado del aborto desde que el estado introdujo SU prohibición por latido en septiembre de 2021, que fue refrendada por la Corte Suprema de Texas en marzo de 2022. 

Pues bien: en una entrevista concedida el pasado fin de semana, Donald Trump aseguró que la ley del latido cardíaco que protege a los bebés del aborto a partir de las seis semanas de gestación es un «terrible error», demostrando así que su condición de político provida es limitada. 

En una entrevista con ‘Meet the Press’, de NBC, que recoge LifeNews, el expresidente denunció la ley de latido cardíaco de Florida que protege a los niños no nacidos del aborto después de las seis semanas, cuando se puede detectar su latido cardíaco, llamándola «una cosa terrible» y «un terrible error».

Trump también se negó a comprometerse a apoyar una ley nacional que al menos proteja a los bebés del aborto a partir de las 15 semanas. «Me sentaría con ambas partes y negociaría algo, y terminaríamos con paz en ese asunto por primera vez en 52 años», dijo Trump. «No voy a decir si lo haría o no».

«Quiero decir, DeSantis firmaría una prohibición de cinco y seis semanas», agregó.

«¿Lo apoyaría?» preguntó Welker.

«Creo que lo que hizo es una cosa terrible y un terrible error», dijo Trump.

En lugar de proteger a los bebés de los abortos a las 6 semanas, Trump sugirió atacar a los demócratas por los abortos tardíos: «Vamos a llegar a un número, pero al mismo tiempo, los Demócratas no podrán salir a permitir un aborto a los seis meses, siete meses, ocho meses», respondió Trump.

Por su parte, el gobernador De Santis —y posible rival de Trump en la nominación republicana como candidato a presidente de EEUU— respondió a las palabras de Trump sobre las leyes del latido del corazón: “Donald Trump puede pensar que es terrible. Creo que proteger a los bebés con latidos del corazón es noble y justo y estoy orgulloso de haber firmado el proyecto de ley sobre los latidos del corazón en Florida… No sé cómo puedes siquiera afirmar que de alguna manera eres provida si estás criticando a los estados por promulgar protecciones para los bebés que tienen latidos”.

Con estas palabras, Trump ha decepcionado a los provida de EEUU —y cabría decir que de todo el mundo— después de que su Administración diese pasos en favor de la vida, como por ejemplo retirar los fondos estadounidenses a organismos que promueven el aborto en otros países.

Además, Trump incurre en una terrible —esa sí que es terrible— incoherencia pues está demostrado por la medicina y por la ciencia que el embrión humano, ya desde su misma fecundación, es un individuo único desde el puntp de vista genético, distinto genéticamente a su madre y a su padre, y que por tanto debe ser sujeto de protección y de derechos. Y el más importante de ellos es el del derecho a la vida.