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LAS 7 PALABRAS PARA EL POLÍTICO

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PRIMERA PALABRA: “Padre, perdónalos, porque no saben lo que hacen”

El amor de Dios es grande para todos y tiene clemencia, tolerancia con aquellos que hablan en ignorancia lejos de la verdad y que creen que por criterio humano se encuentran en la razón o también refiere a aquellos que impiden la justicia social por blindar la corrupción

Jesús confía que estos malos e insanos personajes de la política cambiarán ,se arrepentirán y se alinearán con los que marcan el paso del bien.

SEGUNDA PALABRA: “Hoy estarás conmigo en el paraíso”

La fe y el arrepentimiento tardío abren las puertas del cielo con el poder divino de Cristo que premia la fe desde la cruz. Supimos en Perú de dos políticos comunistas que en sus días de agonía buscaron confesarse para obtener el perdón de Dios.

TERCERA PALABRA: “Mujer, ahí tienes a tu hijo… Ahí tienes a tu madre”

Todos y también el político debe obedecer el mandato divino de aceptar a la madre espiritual de todos los fieles (miembros del Cuerpo de Cristo) Es la «madre” protectora de los marginados, débiles, protectora de la vida y la dignidad humana.

Al hijo que actúa en el campo de la política, les alcanza el mandato y debe asumir una conducta de «hijo del pueblo» que honra a su Patria con el ejemplo de la decencia y practicando el bien como si fuera otro Cristo actuando en justicia y en verdad.

CUARTA PALABRA: “Dios mío, Dios mío, ¿por qué me has abandonado?”

Es la doctrina del sufrimiento y la esperanza, en la que el grito humano es ese sentirse abandonado, como cuando gime un pueblo abandonado por políticos materialistas , ambiciosos que dan la espalda al pueblo sufriente. Acá es donde viene el consuelo divino de nunca desmayar ni rendirse ni desesperarse porque Dios escucha al afligido y a su pueblo para rescatarlo de la corrupción y del abandono.

QUINTA PALABRA: “Tengo sed”

Es un trance delicado donde la injusticia social forma extraviados resentidos que encienden praderas de maldad. Por eso el político debe proveer “agua” de justicia para apagar el fuego y la violencia desboscada; justicia para una educación sin ideologías, relevar la salud y la dignidad, por tratarse de una sed física y espiritual de su pueblo o Nación.

SEXTA PALABRA: “Todo está consumado”

La obra redentora de Jesús opera al haber visto toda la maldad, todos los vicios, todos los abusos y todo los odios y venganzas de la que es capaz el hombre sin Dios, para que su muerte, de cumplimiento a que un político entienda, aprenda y pueda “consumar” contrariamente al mal, la justicia, la reconciliación y la construcción del bien común.

SÉPTIMA PALABRA: “Padre, en tus manos encomiendo mi espíritu”

Jesús muere voluntariamente, para hacer y poner nuevas las cosas, para producir un cambio, una transformación y en el ámbito de la política, el que quiere ser líder de verdad es primacía optar por la renuncia al ego político, a la autosuficiencia y al deseo impositivo de su propio criterio o razonamiento y mas bien el de gobernar con Dios, con responsabilidad y transparencia.