Es a propósito que el JNE deja de actuar con aquellos candidatos que incurren en falsedad ideológica en el momento de presentar su declaración jurada, para después el propio ente electoral alegar que se venció el plazo y sólo cabe una multa económica.
López-Chau, igualito como Pedro Castillo, incurre en lo mismo usando datos falsos, empresa de fachada y el despiste con domicilio falso.
Los rojos hablan de corrupción del adversario, pero de los suyos no hablan.
Lo peor es que no les pasa nada.









