Desde 2022 hay indicios de movimientos y acciones políticas y de seguridad para llevar al expresidente ecuatoriano Rafael Correa a Quito.
De acuerdo con varias versiones, desde distintas personas, allegadas a las investigaciones de narcotráfico en el país andino, un fiscal federal de New York, estaría próximo a solicitar orden de captura para extraditar a Rafael Correa.
Esto estaría ocurriendo después de las declaraciones del ahora encarcelado en EE.UU., Adolfo Macías, alias Fito, capo de la banda denominada Los Choneros como parte de su acuerdo con la DEA. Según esas versiones, se estaría reviviendo informes relacionados con el computador de Raúl Reyes, ex comandate de las FARC, abatido en la selva ecuatoriana en 2008. En ese computador se habría encontrado informes que supuestamente relacionan financiamiento en la campaña electoral de Correa en 2006.
Frente a esos rumores, en su cuenta de X, Correa advirtió, este sábado 21 de febrero: “Con el pretexto de la lucha contra el «narcoterrorismo» quieren terminar con todas las alternativas insumisas en nuestra América. Aunque jamás me creí tan importante, parece que también vienen por mí. Después les cuento”. El ex mandatario citó un post de X de Canal Red, sobre una cumbre militar en Washington que “pasó casi desapercibida: 34 países, nueva prioridad sobre América Latina y el mensaje fue claro: `alineamiento o consecuencias´. Bajo la bandera del narcoterrorismo
Los rumores de una posible extracción de Correa se incrementaron después del secuestro de Nicolás Maduro, el 3 de enero de este año, por parte de fuerzas militares estadounidenses, cuando el presidente ecuatoriano Daniel Noboa dijo: “Pronto, con pruebas, le mostraremos al país cómo tú, tu gente y un sector de la banca están coludidos en destruir a un país que ya no te necesita y te rechaza. Terminarás como Noriega y Maduro, anota. Es una promesa”.









