Entre la mentira y la verdad, Philip Butters «El sabelón», que pone toda su fe en la mujer esotérica Agatha Lyz, quien lo endulzó diciéndole que va a ser presidente, no sabe qué hacer para entrar en el «baloteo» de candidatos presidenciables.
Hay un comentario lapidatorio contra «el Sabelón»:
El que ignora, raramente ve el tamaño de su ignorancia y le gusta que le digan sabelón.
En España a estos personajes presumidos sabelotodo, le dicen «listillos”, “repelentes” y “muy pesados».









