Parlamentarios de Fuerza Popular tendrían vínculos comerciales con compañías del llamado Club de la Construcción chino, razón por la que se resistieron a levantar la reserva del informe final elaborado por la comisión que investiga los contratos del Ministerio de Transportes y Comunicaciones (MTC) con firmas chinas por más de 10 mil millones de soles.
Según analizó el excongresista Víctor García Belaúnde (Vitocho), se trata de un episodio ligado a la megacorrupción registrada durante los gobiernos de Martín Vizcarra, Francisco Sagasti y Pedro Castillo con empresarios orientales.
“Esto significa que existen intereses creados muy graves; quizá haya miembros de esa bancada o de ese partido que estarían siendo afectados por este informe. Incluso podría haber fujimoristas en empresas chinas o chinos dentro del fujimorismo”, declaró Vitocho a EXPRESO.
El exparlamentario también señaló que un debate en reserva únicamente debería aplicarse durante sesiones ordinarias de la comisión investigadora que indaga presuntos hechos de corrupción.
Además, indicó que las sesiones plenarias representan una ventana de transparencia para debatir informes sobre actos ilícitos gubernamentales.
“Cuando este tema se debate en el pleno, jamás se ha solicitado una sesión reservada para evaluar el informe de una comisión investigadora. Me resulta extraño que una bancada relevante que afirma combatir la corrupción esté pidiendo una reunión secreta para que todo el Perú no pueda conocer lo que se discute dentro del Congreso”, explicó.
Asimismo, García Belaúnde recordó que la reserva aplicada en la comisión que investigó a Odebrecht fue mínima.
“Cuando surge algún asunto delicado que tratar, en la comisión se puede solicitar la reserva de la sesión. En el caso de la comisión Lava Jato, de la cual fui parte, solo una vez se pidió que la comisión sesione en reserva de más de 150 sesiones”, relató ayer.
En otro momento, tampoco descartó que durante los gobiernos de José Jerí y José María Balcázar se sigan ejecutando presuntos negociados con el denominado Club del Dragón.
“Las empresas chinas ahora han reemplazado a Odebrecht. El gobierno peruano, el anterior mandatario y el actual parecerían mantener vínculos bastante cercanos con negocios chinos, algo que resulta nefasto y también condenable”, añadió.









