Inicio Noticias Nacionales EN DESACUERDO CON EL EXMINISTRO DE EDUCACIÓN IDEL VEXLER

EN DESACUERDO CON EL EXMINISTRO DE EDUCACIÓN IDEL VEXLER

6

La meritocracia del profesor universitario no se mide por el ropaje que exhiba, de maestría o doctorado, muchas veces bambeados o regalados, sino también por el mérito del ejercicio de la profesión y la experiencia práctica en el campo.

La ley de educación superior debe ser ajustada en función a la integridad del catedrático en los diferentes niveles.

En la práctica y realidad se ha visto que muchos catedráticos están ideologizados con el relativismo moral, con ideologías de género, con ideologías idólatras de dinero y poder producto del desentendimiento de la ética profesional y pública; otros con ideologías políticas que cuadriculan sus ideas y enseñanzas sin motivación a la reflexión libre de los alumnos que terminan perjudicados.

Otro error es valorar la teoría sobre la práctica de la enseñanza. Se ha desnaturalizado y estereotipado que, por ser profesional lleno de diplomas, maestría o doctorados garantizan ser un buen profesor y el poder dar una buena enseñanza; cuando vemos que hasta los títulos se negocian, se regalan en algunas universidades o se plagian las tesis o se la elaboran en Azángaro y todo eso se hace por cumplir los requisitos.

Entonces, la solución es analizar la integridad del profesor y la de aquellos que también dictan clases universitarias muchas veces exclusivamente con su título profesional, aunque no tengan maestría o doctorado, pero si muestran haber tenido un ejercicio práctico de su profesión, 15 años mínimo de experiencia, porque es la «academia de las calles» la realidad para preparar mejor a los alumnos para enfrentar la vida social, la profesión y el trabajo exitoso.

En ambos casos se da la alternativa para que algunas universidades cuenten con esta línea de profesionales que acrediten haber ejercido su profesión mínimo 15 años o ser académico con el único requisito de contar con maestría o doctorado, según sea el caso.

La integridad es el mayor mérito, decencia y honestidad, capacidad y responsabilidad con maestría o no.

LA NOTA

Idel Vexler, exministro de Educación, critica ley que permite enseñar sin maestría ni doctorado

Considera que el Congreso debió ampliar a tres años el plazo para que docentes universitarios tramiten sus documentos.

“Están beneficiando especialmente a un grupo pequeño de docentes, mientras que la mayoría, al no tener esos grados, se vio obligada a obtenerlos para cumplir con lo establecido en la ley universitaria”, sostuvo Vexler en diálogo con EXPRESO.

NO ES NECESARIO LO QUE DICE EL EXMINISTRO

El exministro consideró positivo que se establezca un plazo para que los docentes que no poseen estos títulos puedan tramitarlos, pero cuestionó la exoneración: “Hubiera sido preferible ampliar el plazo dos o tres años más, para que accedan a maestrías y exista igualdad en el trato a todos los profesores universitarios”.