A pesar de que habían sido suspendidos por la Junta Nacional de Justicia, por diversas faltas, tanto César San Martín como Ana María Aranda siguen en la Corte Suprema, y presidirán importantes salas que son la última instancia en casos de diversa índole.

De acuerdo a la Resolución Administrativa Nº 000001-2022-P-PJ, los mencionados jueces estarán a la cabeza de las Salas Penal Permanente y de la Civil Permanente. En el caso del magistrado, se le aplicaron 30 días sin goce de haber por usar su cargo para presionar al corrupto Walter Ríos, en un proceso que se llevaba en la Corte del Callao el 2018.

Por su parte, Aranda había presidido la Oficina Nacional de Control de la Magistratura, desde donde muchos procesos administrativos excedieron los plazos de indagación, y prescribieron. En noviembre pasado, la JNJ decidió suspenderla 120 días. Cabe indicar que dos votos fueron por la destitución.

Por otro lado, la presidenta del Poder Judicial, Elvia Barrios, tomó juramento a los jueces supremos provisionales Fidencio Cunya Celi y Juan Carlos Checkley Soria, quienes integrarán la Sala Civil Permanente y Juzgado de Investigación Preparatoria de la Corte Suprema respectivamente.