Martes, 31 Marzo 2020

EL CORONAVIRUS SOLO ES UNA DE TANTAS EXCUSAS PARA QUE FORZAR UN GOBIERNO ÚNICO MUNDIAL

La OMS intenta forzar una neurosis global para forzar un Gobierno mundial, el sueño de todo tirano del siglo XXI

Coronavirus. El 90% de los fallecidos tiene más de 70 años, pero Pedro Sánchez no echa atrás su ley de eutanasia.

Como articulista en La Razón Jorge Fernández lo está haciendo bastante mejor que como ministro del Interior. Sólo es una opinión, que conste, y nada ofensiva: valoro más a un periodista que a un ministro. Lean este breve artículo suyo, que merece la pena. 

Comienza con el recuerdo -que la OMS intenta echar abajo para aumentar la neurosis global-, de que el 90% de los fallecidos son mayores de 70 años. Este virus tiene alma de hiena: no debilita sino que busca a sus víctimas entre los ya débiles.  

Y es muy lamentable, pobres ancianos, pero echa por tierra la obsesión de la Organización Mundial de la Salud (OMS), uno de los tentáculos del Nuevo Orden Mundial (NOM) que pretende crear una neurosis global... como paso previo al sueño de todo tirano del siglo XXI: un gobierno mundial.

La OMS está empeñada en resaltar que la pandemia nos afecta a todos, porque el anciano ya no ve la muerte como algo posible sino como algo probable. Y para crear esa neurosis global, ese pánico telúrico al enemigo invisible el NOM necesita que todos se vean amenazados.  

Fernández también le recuerda a Pedro Sánchez, ahora convertido en profundo amante de "nuestros mayores" que no se entiende su repentino amor por la ancianidad con su obsesivo proyecto de ley de eutanasia. Dice Sánchez que es el momento de replantearse la poltiica. TIene mucha razón, señor presidente, le recuerda Fernández a Sánchez: empiece usted por abandonar su proyecto de eutanasia, una norma que siembra el siguiente ambiente social: el ancianito es un estorbo, nos molesta la debilidad.

Y no colaboremos a la histeria del Nuevo Orden. Más bien hagámosle una pedorreta al NOM. Llamemos pandemia al Coronavirus pero no nos volvamos histéricos. Sí, el coronavirus no es para tanto y, si lo fuera, con más razón para tener la cabeza fría y los pies calientes, no al revés. Empezando por el presidente del Gobierno.