Domingo, 24 Mayo 2020

OPINIÓN SENSATA DEL CONOCEDOR DE ECONOMÍA Y ADMINISTRACIÓN DE EMPRESAS RAMIRO PRIALÉ

Ramiro Prialé: “Hay que reformar tasas abusivas de los bancos”

Si siguen con los intereses al 50% o más, bancos podrían quebrar porque empresarios no podrán pagar deudas, sostiene candidato a Doctor en Economía y Administración de Empresas.

-¿Basta la reprogramación de deudas y la condonación de intereses?

La verdad, que no. Es un avance que está alineado con tendencias que ya se han dado en otros países, por ejemplo, México que anunció suspender los pagos por unos meses sin intereses de por medio. Pero, el fondo del tema es que el Perú tiene un rango de tasas de interés que figuran desde hace buen tiempo entre las más altas del mundo. Difícilmente un país va a consolidarse como tal, con tasas que son realmente, de usura. Actualmente, en el Perú, el cielo es el límite para los negocios bancarios que por ausencia del Estado se han convertido en un oligopolio de facto.

Tenemos clubes de la construcción, de farmacias y retails que deben su éxito a la concertación de precios y la alta concentración de la propiedad.

-¿Pueden los bancos exigir se paguen intereses y moras por créditos vencidos, con tasas de más de 50% anual y tasas de 40% por mora para pago fuera de plazo?

Esta es la pregunta de fondo que la prensa extranjera le ha planteado recientemente al Presidente y a su ministra de Economía, María Antonieta Álva. Felizmente, la ministra acertó al señalar que con aval del Tesoro y recursos del BCRP a una tasa por debajo de lo usual -2.25%, a 1.25%-, se otorgaba a la banca nacional acceso a 30 mil millones de soles para el rescate de empresas con problemas. Para que se entienda, con esos 30 mil millones se está rescatando también a la banca porque muchísimas empresas van a empezar a entrar en la condición de falta de pago. No van a poder pagar. Es más, el rubro más importante de empresas que aportaban la cuota de sus trabajadores a las AFP ya no lo hicieron en marzo. Así, la cadena de pagos se ha roto y más aún en cuarentena. El tema es que si a los bancos les va mal, el Estado los rescata. Si tienen un problema de liquidez, les dan dinero. Hablamos de un estatus especial único de parte del Estado hacia los bancos sin exigir nada a cambio.

-¿Estamos permitiendo el oligopolio?

Mientras la banca hace su negocio, sin ningún límite ni control, todo muy bien. A eso le llaman libertad de mercado y se privatizan las utilidades, pero cuando las cosas están mal piden que el Estado intervenga para que se socialicen las pérdidas.

Aquí se trata de salvar a las empresas y este mecanismo procura eso y de paso también rescatar a la banca.

-Para entenderlo con peras y manzanitas, ¿cuál es el error aquí?

Que ayudamos a las empresas bancarias, lo cual no está mal, es necesario pero este rescate que limpia su contabilidad de una cadena de créditos deteriorados, ¿se va a realizar permitiendo que vuelvan a colocar a tasas a un 30%, 50% y más? Si queremos empezar a ser un país que se acerque al primer mundo, como Alemania y Holanda, tenemos que fijar las tasas a un 4% en promedio para clientes formales, conocidos por cada banco.

-¿Cómo podremos llegar a ello?

Este es el momento. Justo estamos en el momento porque los bancos están en una etapa de riesgo causada por la pandemia del coronavirus. Y es el Estado el que está poniendo dinero para salvar empresas. Pero si para salvarlos se va a permitir que los bancos sigan con las mismas tasas de usura, están declarando la muerte anticipada de buena parte de las empresa, solo que la están postergando.

-¿Por qué lo dice?

Es que, de llegar a tasas de 4% aproximado, que es lo que propongo, saldremos de la pandemia con otra cara como país. Para mí esto es crucial y el Estado no solamente está en el rol de salvar empresas. Con esta medida está creando condiciones para un despegue post coronavirus que podría ser espectacular. En este momento, la gente no tiene idea que tenemos tasas fuera de toda proporción. Y ello aplica también a las medicinas que valen 10 a 20 veces más que en otras partes del mundo. Yo compro medicinas en Alemania y cuestan la décima parte. Lo mismo ocurre con la tasas de crédito, allá están en 4% y acá está desde 22% hasta 60% o más. El cielo es el límite.

-¿Qué hay de las tasas hipotecarias?

También, porque en Alemania es 1% o menos. Aquí era 13% y ahora ha bajado entre un rango de 9 a 11%.

-De acuerdo, sin embargo, ¿no cree que si las tasas en el Perú son elevadas es debido al riesgo que representa el común de los usuarios?

Los bancos ya tienen y conocen a sus clientes y ellos saben a quiénes aceptar o no, como clientes. Saben quiénes son y si cumplen sus obligaciones. Lo que tienen que ver es que esos mismos clientes ya no van a poder seguir pagando debido a la crisis que el coronavirus está suscitando hoy. Claro que hay un riesgo y una informalidad enorme en el país. Lo que estoy privilegiando es diferenciar a los clientes conocidos, puntuales y responsables. A ese empresario sujeto de crédito que se va a encontrar a la vuelta de 3 o 4 meses con un crédito que sí va a poder pagar. No solamente es rescatarlos. Es darle a la propia banca un sentido como motor del desarrollo nacional. La banca tiene inmensos privilegios otorgados por el Estado y hoy debe estar a la altura de las circunstancias. ¿Cree que podrá continuar operando como si nada en un mundo en recesión, en una economía de guerra, aislada del país y sus problemas?

-¿Cómo sería el rol del Estado en este asunto?

Es crucial. Si ya el Estado le otorga concesiones a la banca convirtiéndola en, prácticamente, una actividad privilegiada, necesitamos que el mismo Estado tome una posición ante el rescate. Una de autoridad y de principios. Está poniendo el aval por 30,000 millones de soles con el ahorro nacional. Y eso no es para que el banco sanee su contabilidad, se limpie y recoloque a las mismas tasas de usura. Es rol del Estado velar por los millones de medianos, pequeños y micro empresarios que generan y son fuente de trabajo.

-Hay también un número importante de empresas informales…

Incluso las que no tienen ni RUC. Para esos casos podría haber una banda de crédito en rangos especiales y una serie de alternativas. Pero hay que tomar en cuenta que uno de los efectos de una tasa de 4%, homologada con el mundo civilizado, es justamente que influirá en acabar con la informalidad. El informal tendrá interés en formalizarse si eso significa acceder a tasas de 4%. Hoy, ¿qué incentivo puede tener a pagar impuestos, planillas y además tasas de crédito de 60% más? Tasas del primer mundo serán un atractivo para la formalización y hacia allí enrumbaremos, si la banca se ubica.

-¿Podría decirse que actualmente los bancos son usureros?

El problema es que no existe el delito de usura porque no sabemos el tope. Hay bancos que publican tasas de créditos de consumo con tarjeta de 127% y 150% ó más. Es información pública. Estamos ante un paraíso para los usureros. ¿Cómo va a haber delito de usura si bancos de primera línea ofrecen ese tipo de tasas?

-Ciertamente, este tema no sale a la luz recién ahora…

Venimos sufriendo las tasas elevadas hace décadas. Somos una economía muy sólida que nos permite enfrentar el coronavirus pero tenemos las tasas más altas de la región y eso no es un tema solamente de los bancos. Es ingenuo apelar a la bondad o buena iniciativa de los bancos. Son empresas privadas. El problema es el Estado que se ha hecho de oídos sordos. Esta es la ocasión para hablar, poner las reglas claras e inaugurar una nueva relación con los bancos, que han capturado el mercado financiero y cooptado la libre competencia, concertando precios.

-Le repito la pregunta de hace un rato. ¿Cómo debe actuar el Estado?

Para el caso del aval del Estado masivo destinado a sanear los créditos empresariales en riesgo, señalar las tasas de colocación accesibles para los usuarios. Para mí, en lo personal, 4% me parece mucho. Hay una frase muy buena en inglés “who has the gold makes the rules”, es decir, “quien tiene el oro, pone las reglas”. Este es el momento, como ningún otro en la historia. Se está utilizando el ahorro nacional para salvar a las empresas y a los bancos. Para plantear un nuevo estándar. Los bancos no son los únicos que necesitan salvarse. Recoloquemos al país, a los buenos pagadores, pero con nuevos términos crediticios que nos homologuen con las tasas y las buenas prácticas del resto del mundo civilizado.

-¿Qué hacemos si el banco dice “no”?

El Estado puede buscar caminos alternos. Los bancos que no puedan sanear sus estados y entran en situación de riesgo, pueden ser intervenidos. Para eso está la SBS. Quedarán librados a su suerte y veamos cómo están en dos o tres meses porque esta crisis no se agota de un día para otro. El mensaje debe ser claro: rescatar al empresariado salva a los bancos. Quien no lo entienda se queda por su cuenta.

-¿Desde el Estado se pueden incentivar otro tipo de medidas para proteger al empresariado pequeño?

Creo que hay economistas que han planteado otras medidas como utilizar el Banco de la Nación. Es un camino, pero no mi favorito salvo que haga sinergias con la propuesta que sigue. Soy partidario de los convenios de gobierno a gobierno. El Banco de China acaba de abrir operaciones hace poco en Perú. Es el cuarto banco más grande del mundo. Estudiaría ese camino. Banco de China en sinergia con el Banco de la Nación. El aval del Estado vía BCRP no es poca cosa en manos de un banco experimentado, para que se dedique a la recompra de deuda. Y la red nacional del Banco de la Nación le daría la cobertura de atención.

– Leía una entrevista a Pedro Francke, quien propone desarrollar una banca estatal nueva…

Soy reacio a la actividad empresarial del Estado. Yo no creo que deban hacer empresa con la nuestra, por decirlo así. Lo más sensato es privatizar. Pero, si los bancos actualmente ya ofrecen una medida excepcional por la situación del estado de emergencia, está bien. Lo único que propongo es ver más allá de esos tres meses y darnos cuenta de la posibilidad de que un importante número de peruanos no pueda cumplir sus responsabilidades con los bancos. No se está viendo el problema de fondo, que necesitamos tener un marco empresarial porque los microempresarios y mypes no van a poder acceder a tasas que potencien la actividad del país. El país, jamás, -y subráyelo-, va a despegar si seguimos con esta banca que trafica con tasas de usura.

-¿Cree que desde el Congreso se podrían tomar acciones?

Podrían hacerlo. A lo único que le teme la banca es a una asamblea constituyente o a un cambio del régimen económico. El otro tema es que la banca no solamente es usurera, sino se ha dedicado a comprar políticos y eso es público y notorio. Con una banca que paga por leyes especiales, que no son otra cosa que protecciones especiales, no imagino que se puede esperar si es que pedimos al Congreso que busque soluciones.

¿Las medidas en materia económica impulsadas por el Ejecutivo le parecen acertadas?

Muy buenas. Y, sorprendentemente, muy buenas. Porque no es que no esperaba que fuera así pero esto es comprensible. Tengo simpatía por un gobierno que está haciendo las cosas bien. La dicotomía que ha surgido frente al coronavirus es privilegiar la salud o privilegiar la economía y esto causó debate en Gran Bretaña y otros lugares. Pero, el Perú dio una muestra de que se pueden dar ambas cosas al mismo tiempo. El tema es que tenemos una banca anacrónica, una banca que está en pampa bonita, en una chacra privada donde cobran lo que les da la gana. Y eso, yo creo que es una bomba de tiempo si no le buscamos solución ahora.

-¿Cómo ve el futuro inmediato cuando finalice o se vea poniendo fin a la pandemia del coronavirus?

Para nosotros, creo que si se adoptan las medidas del Gobierno, nos podría ir increíble porque tendremos una plataforma de despegue extraordinario con un mercado que ha demostrado ser muy civilizado en acatar la cuarentena, en hacer caso a lo que dice el Gobierno. En situaciones extremas, el Perú tiene comportamientos inusuales y hoy día es inusualmente patriótico –por decirlo así- y de notar que la población está respondiendo bien.

CAJAS O FINANCIERAS

“A muchas de las cajas o financieras les puede convenir a largo plazo. Tendrán el mismo criterio que estamos planteando para bancos grandes. Ante el riesgo inminente de quiebra [su salida] es aceptar tasas bajas y, así, fidelizar usuarios”.

PERFIL

Ramiro F. Prialé es candidato a Doctor y Diplomado en Estudios Evanzados Europeo (DEA), en Economía y Administración de Empresas, por la U. de Sevilla. Es licenciado en Psicología por la U.San Martín de Porres, con estudios de Ingeniería Industrial e Ingeniería de Sistemas por la UNI . Postgrado con Diploma de Estudios Avanzados en la Universidad de Sevilla; Tesis sustentada (2006), aprobada y publicada “Elementos para el diseño de un modelos de eLearning – Una aplicación de meta-análisis cualitativo”. Actualmente, investiga sobre crypto-economía para desarrollos bajo tecnología Blockchain.

DESPERTAR ECONÓMICO 

“Habrá una contracción económica importante sobre la cual no podemos cuantificar la magnitud. Pero el Perú es el país latinoamericano con mejor pie, con una gran cantidad de reservas acumuladas para soportar no solo el proceso sino también el despertar económico”.