Jueves, 28 Mayo 2020

GRACIAS A LA MEDIACIÓN DEL PAPA FRANCISCO, 91 PRESOS POLÍTICOS FUERON EXCARCELADOS EN NICARAGUA

Trece de ellos estaban detenidos por entregar agua a mujeres en huelga de hambre que exigían la liberación de otras personas.

 

Gracias a la mediación del papa Francisco, el Gobierno de Daniel Ortega en Nicaragua excarceló este lunes bajo un régimen domiciliario a 91 opositores que se encontraban detenidos.

"Hoy 30 de diciembre se reintegraron a sus hogares bajo un régimen especial de convivencia familiar" de casa por cárcel 91 opositores nicaragüenses, anunció el Ministerio de Gobernación.

Las liberaciones fueron posibles gracias a las gestiones del papa Francisco, el nuncio apostólico en el país, Waldemar Stanislaw, el Comité Internacional de la Cruz Roja (CICR) y la estatal Procuraduría de Derechos Humanos, informó el Gobierno.

Entre los excarcelados están la líder estudiantil de origen belga Amaya Coppens y otros 12 opositores que fueron detenidos el 14 de noviembre por intentar auxiliar con agua a un grupo de mujeres que realizaba una huelga de hambre para exigir la liberación de todos los "presos políticos" en Nicaragua.

Coppens, de 25 años, dijo que va a seguir exigiendo de manera cívica "libertad, justicia y democracia para Nicaragua", pese a que ha sido encarcelada dos veces en los últimos dos años y grupos progubernamentales vigilan su casa de cerca.

 

La oposición impulsa con fuerza desde hace varias semanas una campaña en favor de una "Navidad sin presos políticos".

Hasta el 27 de diciembre había en las cárceles nicaragüenses 148 opositores detenidos, de acuerdo a la Alianza Cívica por la Justicia y la Democracia (ACJD). "Aún quedan hermanos en las celdas, el régimen debe liberar a todos los presos políticos", demandó la opositora ACJD en un comunicado.

El director ejecutivo de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), Pablo Abrão, celebró en la red social Twitter como "buenas noticias la liberación de presos políticos hoy en Nicaragua".

Según la CIDH, ente autónomo de la OEA, los choques entre manifestantes, policía y grupos progubernamentales iniciados a mediados de 2018 dejaron al menos 328 muertos, centenares de detenidos y 88.000 exiliados.

La crisis provocó además una profunda recesión económica en Nicaragua, uno de los países más pobres del hemisferio, dejando en el desempleo a más de 150.000 personas, de acuerdo al gobierno, y a más de 400.000 según el sector privado.