Domingo, 24 Mayo 2020

EL NUEVO ORDEN MUNDIAL DEL MAL SATÁNICO VS EL NUEVO ORDEN MUNDIAL DEL BIEN DE JESÚS

 
El fin de los tiempos, el fin de la maldad está cerca, pero antes, el reinado del anticristo será realidad en la tierra.
 
Hoy el mal con sus agentes humanos y organismos internacionales preparan, como está escrito, el desarrollo del caos político, económico, social , usando leyes y pandemias por etapas para reducir la población, porque cuanta menos gente en el mundo exista, es mucho mejor. El demonio tiene su ejército espiritual y  también agentes humanos influenciados por el mal, en su desprecio a Dios, sus incredulidades y odio al cristianismo “¡Ay de la tierra [...]!, porque el Diablo ha descendido a ustedes, teniendo gran cólera, sabiendo que tiene un corto espacio de tiempo” (Revelación [Apocalipsis] 12:7, 9, 12).“un corto espacio de tiempo”, y hasta Satanás lo sabe, por eso acelera toda su maldad para destruir almas. La Biblia llama a este período “los últimos días” (2 Timoteo 3:1). El Nuevo Orden Mundial (NOM) va ganando la batalla porque el ejército de la luz viene desertando, abandonando las filas, alejándose de Dios y además sus líderes eclesiásticos vienen permitiendo que gobernantes con poder y amor al dinero, tomen el control de las naciones para imponer leyes anticristianas.
 
Hay que estar vigilantes, los signos se manifiestan unos tras otro, que la Semana Santa sirva para ver tu posición en el ejército de Cristo o del ejército blanco de María, la mujer vestida de sol, la que aplastará la cabeza al demonio. Jesús advirtió: “Así como eran los días de Noé, así será la presencia del Hijo del hombre. Porque como en aquellos días antes del diluvio estaban comiendo y bebiendo,  los hombres casándose y las mujeres siendo dadas en matrimonio, hasta el día en que Noé entró en el arca; y no hicieron caso hasta que vino el diluvio y los barrió a todos, así será la presencia del Hijo del hombre” (Mateo 24:37-39).Pero esta vez será un diluvio de fuego como está escrito y lo anuncian los  centenares de mensajes marianos que implora la conversión para amenguar la ira santa de Dios. Como el mal no puede ganar y Dios mira la inmundicia humana hasta en su propia Iglesia,tendrá que actuar poniendo punto final a la maldad diabólica imperante en la tierra. Jesús vino a hacer las cosas nuevas con el remanente de la Iglesia porque lo dijo: Vendrá nuevo cielos y nueva tierra para imponer un NUEVO ORDEN MUNDIAL DEL BIEN, FÍSICA, MORAL Y ESPIRITUALMENTE.
Por eso dice Jesús sabiendo que será destruida los dos tercios de la humanidad ya que encontrará apostasía, seguimiento al mal y placeres permanente. Jesús se pregunta ¿cuando venga, encontraré Fe?
 
Esta Semana Santa reflexionemos a profundidad, lo que somos, como estamos en relación a Dios para arrepentirnos y vivir de manera diferente, a la voluntad de Dios, lucha y sacrificio como su Pasión. Jesús nos orienta a seguirlo y nos dice" El que venciere heredará todas las cosas, y yo seré su Dios, y él será mi hijo. Pero los cobardes e incrédulos, los abominables y homicidas, los fornicarios y hechiceros, los idólatras y todos los mentirosos tendrán su parte en el lago que arde con fuego y azufre.
¡cambiemos nuestras vidas!, es nuestra última oportunidad en estos últimos tiempos que no es el fin del mundo, sino el fin de la maldad. el combate espiritual es ahora en la tierra, satanás quiere reducir la población, como es la quimera de la élite del NOM y Jesús reducirá la maldad y perecerán las dos terceras parte (Zacarías 13, 88; Apocalipsis 8, 9; 9,18; etc.)

 

Jesús dijo que el cielo y la tierra pasarían, y no serían una tierra o cielo “vuelto a hacer”. Sabemos esto porque Jesús dijo que el cielo y la tierra pasarían, pero Su palabra permanecería para siempre (Lucas 21:33). También, en Isaías 65:17 Dios dice proféticamente que Él crearía un cielo nuevo y una tierra nueva, y la antigua palabra Hebrea para “crear” (bara), significa que “crear de la nada”, en lugar de rehacer material ya existente.

Algunos toman esta “novedad” como un cambio espiritual y moral solamente. Pero al parecer hay una transformación física genuina en mente: el mar ya no existía más.