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INVERSIÓN ESTATAL EN GOBIERNOS DE HUMALA Y PPK FUE DILAPIDATORIO E IMNECESARIA

¡INVERSIÓN ESTATAL Y LEY MÜLDER!


Resultado de imagen para luis garcia miróPor Luis Garcia Miró Elguera

Interesantes declaraciones de David Tuesta, flamante jefe de la cartera de Economía y Finanzas, destacó ayer este periódico. En síntesis el ministro criticó la política de sus predecesores señalando que el país ha transitado “por el camino de crecer reduciendo impuestos, cuando el crecimiento real viene por la inversión pública”. Tremenda jalada de oreja para quienes han estado conduciendo nuestra economía por una senda que, a criterio de Tuesta, estuvo equivocada.

Es más, la cabeza del MEF precisó que todas las entidades del Estado “descuidaron el rol de guiar al mercado y a los agentes de la economía para reducir la incertidumbre, y por ello se han presentado determinados riesgos que (ahora) buscamos recuperar”. En pocas palabras el ministro Tuesta es un severo crítico de las políticas económicas seguidas por los regímenes Humala y PPK. En esta línea marcó el rumbo de su trabajo, encaminándolo a consolidar la marcha del Perú “en la inversión pública” que, a su criterio, tiene efectos multiplicadores; así como a facilitar los proyectos de asociación público privadas “en las regiones donde puedan obtenerse cambios rápidos”, focalizándolos en proyectos que tengan “posibilidades de salir, y no dejar que se caigan”.

Pero la inversión pública esta atada a la disponibilidad de tesorería del erario. Y tanto la gestión Humala como la Kuczynski dilapidaron la caja fiscal en gastos innecesarios. Por ejemplo, aquel despilfarro de S/.700 millones anuales en publicidad estatal. En rigor, un vetado recurso utilizado por ambos regímenes para mantener a flote a la llamada “gran prensa” -que atraviesa por una severísima crisis financiera- con lo cual perversamente aseguraron su incondicional apoyo mediático.

Otra vía del derroche estatal estuvo en varios proyectos faraónicos, innecesarios, inconvenientes y groseros como Refinería Talara, Gasoducto del Sur, Línea 2 del Metro, aeropuerto Chinchero, a un costo cercano a US$18,000 millones. Finalmente, como cereza sobre la crema la gestión Kuczynski redujo el IGV, afectando de manera peligrosa la recaudación fiscal. En consecuencia, a Tuesta le urge conseguir recursos para destinarlos a la inversión pública. Lo acotó de esta forma: “El Estado necesita racionalizar los gastos superfluos. Por ejemplo esos dos mil millones en consultorías y contrataciones”. En cuanto a la merma de los ingresos fiscales dijo: “La presión tributaria se ha deteriorado. Estamos a la cola de la Alianza del Pacífico”. Y respecto al sistema tributario, descalificó a los “regímenes simplificados” -refiriéndose al RUS y el RER- a los cuales consideró defectuosos “porque contribuyen a la proliferación de empresas pequeñas menos productivas”. A esto último habría que agregarle ineficientes.

Si del cuero salen las correas, entonces el ministro David Tuesta deberá achicar de inmediato el descontrolado gasto fiscal que ha heredado, para poder inyectarle fondos a la inversión estatal. Un ahorro importante puede conseguirlo disminuyendo el costo administrativo de los programas sociales donde el Estado malgasta 75% en burocracia y servicios, y sólo 25% en los bienes que distribuye. Otra partida de ahorro la tiene en la Ley Mülder, que permitirá al Estado ahorrar cerca de S/.1,000 millones anuales en avisaje, regalados a la gran prensa.

Publicado en: Artículos
Fecha: 2018-04-08